Un artículo en Newyorker publicado el pasado 18 de abril sacaba a la luz el denominado “catalangate”: 65 políticos, abogados, europarlamentarios, presidentes de Cataluña, informáticos, médicos, todos ellos relacionados con la causa independentista, fueron espiados a lo largo de varios años con el programa “Pegasus”, un software capaz de controlar totalmente un teléfono móvil, (leer todas sus aplicaciones usar cámara y micrófono,…) suministrado a gobiernos por una empresa de seguridad israelí.
El Estado de Derecho no sirve para que los ciudadanos cumplan la ley. Los ciudadanos cumplen la ley sea en democracia o en dictadura y existen herramientas para que así sea. El Estado de Derecho sirve para que el Estado cumpla la Ley, que no haya abusos de poder y evitar que actúe arbitrariamente.
Si ante el planteamiento de una alternativa política, que usando las herramienta democráticas pretende efectuar cambios en la sociedad, el Estado responde ilegitimando dichas opciones y saltándose la ley para combatirlas y eliminarlas, lo que se pone en riesgo es más que el Estado de Derecho, es la propia democracia, que pierde credibilidad al no poder ser utilizada por quienes de forma pacífica y de acuerdo a los cauces legales busca implementar un modelo de sociedad distinto.
Aquí el informe detallado del caso de Citizenlab la empresa canadiense que destapo el tema:
